ACAPULCO, Gro., 02 de febrero de 2021.-  Javier Solorio Almazán, volvió a marcar la diferencia, ya que puso el ejemplo de una nueva forma de llegar a la ciudadanía de manera virtual, sin hacer gastos excesivos y sin contaminar visualmente a la ciudad que ha estado golpeada y abandonada en los últimos 20 años.

De forma creativa empiezan a compartirse en las benditas redes sociales como las llama Andrés Manuel López Obrador, espectaculares en las calles, en el mercado, en las marquesinas y micro perforados en el transporte público así como grandes lonas en diversos puntos de la ciudad, pero por supuesto, todo a través de redes sociales.

A decir de Nubia Mabel, vecina de la Progreso, esta forma de comunicación virtual le agrada más que la forma tradicional en que se utilizan los espectaculares, porque “hay dos cosas, la primera no saturan a la ciudadanía con tanta publicidad en la calle y la segunda tenemos ahorro de dinero y no se contamina con tanta basura”.

“Ese gasto que hacen se puede invertir en otras cosas, ahorita estamos en momento de apoyar al ciudadano y mejor que sea invertido en nosotros, lo virtual es interesante, muy acertada esta práctica de verdad”, asentó Kevin Said Rodríguez, vecino de la Miguel Alemán.

Con esta nueva forma de emitir el mensaje, no habrá contaminación visual, ya no se tirarán millones y millones de pesos a la basura, el cual sale del bolsillo de los acapulqueños y no de los políticos que buscan hacerse publicidad a costa del pueblo.

En los últimos dos meses Acapulco se ha visto inundado de espectaculares de políticos de diferentes partidos, lo que ha ocasionado una contaminación visual y una saturación y hostigamiento al ciudadano para que reconozcan las caras de todos aquellos que se han dedicado a robarle al pueblo acapulqueño.

 

Estos espectaculares que se encuentran a lo largo y ancho de la ciudad no lo pagan los aspirantes a un cargo público, sino los que están interesados en que esos políticos lleguen al cargo para después cobrarle la factura con obra pública, ya que son miles de pesos que no estarían dispuestos a soltar; otros lo pagan utilizando los recursos públicos que bien pueden ser utilizados para proyectos sociales que beneficien a los acapulqueños.

No cabe duda que cuando se quiere se puede, y esta nueva forma que se implemento el día de hoy, es un punto a favor del famoso Dr. Javier Solorio Almazán.