El egoísta interés personal

El llamado de Alejandro Martínez Sidney a los propietarios de embarcaciones pesqueras y turísticas para que regresen al mar es un acto de rebeldía no sólo contra el gobierno federal, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Salud, el gobierno del estado y el municipal, es también una acción insensata contra la vida de los que viven en Acapulco, que sólo tiene explicación desde el egoísta y exclusivo interés personal, amparado en los privilegios de siempre que ha tenido ese segmento social ya conocido en el puerto como: oligarquía cevichera.

Martínez Sidney, cercano a los intereses económicos de comerciantes formados entre pescadores, y aliado a un panismo acapulqueño carente de la doctrina social cristiana que nutrió en sus orígenes a este partido político, ha deambulado entre el priísmo y el pragmatismo político buscando la protección de sus negocios.

En los últimos meses ha aparecido en la escena mediática local como dirigente de un grupo de comerciantes que se llama FeCaNaCo, que reúne a una variopinta representación de pequeños negocios, como él afirma.

El hijo del nadador acapulqueño Hilario Martínez “Perro Largo” y de la modelo neoyorquina, Robin Sidney, dedicada al ambientalismo, lanzó una amenaza a la desobediencia del llamado del gobierno federal, la Secretaría de Salud y Marina que decretaron la “restricción a la navegación de embarcaciones de recreo y deportivas”, que hiciera la federación como una estrategia de poner un cerco a la propagación masiva del virus SARS-CoV-2 que provoca el Covid 19.

Para las autoridades locales el llamado de Martínez Sidney no es más que una barahúnda para llamar la atención, “un chantaje” afirman, que pretende la protección de sus negocios, la mayoría cantinas, bares “disfrazados de restaurantes”, para obtener la dispensa municipal como establecimientos de servicios esenciales, de primera necesidad, cuando no lo son. Así que el llamado a la desobediencia del comerciante no pasará a más que a ser un anuncio mediático que pretende obligar a las autoridades a sentarse a negociar prebendas.

El también propietario de taquerías en el llamado Acapulco Tradicional, donde con otros interesados ejercen control en esta zona comercial, es pragmático y conoce el contenido y los alcances del documento girado por la Capitanía del Puerto y la Secretaría de Marina, firmado por el Capitán Gaspar L. Cime Escobedo.

En el documento se advierte del riesgo de la enfermedad, considerada por el Consejo de Salubridad General como grave, y llama a seguir las medidas restrictivas a la navegación en apoyo a los tres órdenes de gobierno en su lucha contra el Covid 19.

En el documento no se advierten castigos a quien desobedezca el mandato. Aunque ya conocemos los motivos del lobo, dicen: “Sobre aviso no hay engaño”.

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