La regañada en La Montaña a los que andan desatados buscando candidaturas

Misael Habana de los Santos.

Chilapa, Guerrero.- ¡Y se acabó la diversión! Cuando todos los de Morena jugaban guerras de lodo en el Congreso local, en los medios de comunicación, en la calle, en la pasarela, en este mismo encuentro con pueblos originarios aquí, llegó el comandante y mandó a parar.

El comandante en jefe de la 4T dió ayer un golpe de mano que sonó a advertencia para todos aquellos morenistas y externos que andan desatados en la disputa, la politiquería , la grilla, como le llamó el presidente Andrés Manuel López Obrador, en víspera del proceso electoral para relevar al gobernador del estado.

El evento de este sábado en Chilapa fue aprovechado por estos prospectos que juegan este juego de intereses personales, a las vencidas, en busca de posiciones políticas o candidaturas ficticias siguiendo el abc, las mismas mañas, con que lo hacia en el pasado el toro viejo y reumático, que AMLO quiere mandar al basurero de la historia.

Como la protesta contra el delegado federal, Pablo Amilcar Sandoval—cartulinas portadas por unos cinco niños y una manta con letras rojas que le piden “saque las manos del Congreso”— con obvio remitente de los 10 diputados filopriistas que quieren la presidencia del Congreso. Por cierto, la mayoría ausentes en el evento del presidente.

AMLO , el último orador, donde también había participado el gobernador Hector Astudillo , que fue abucheado y aplaudido por una concurrencia políticamente diversa, quien había visibilizado las cartulinas y las mantas contra el delegado federal, cuando pedía unidad para lograr los objetivos de la 4T arremetió contra el opurtunismo.

“Y una cosa que se entienda bien, hay que hacer aun lado la politiquería, la grilla”.

Y ya encarrilado subió de tono el discurso y se fue contra los que andan buscando candidaturas invocando su nombre.

“Esos políticos individualistas, ambiciosos,fantoches, corruptos. Ahora como ya vienen las elecciones en Guerrero andan alborotados”, señaló.

Y arengó a cerca de cinco mil personas que abarrotaron el lugar y aplaudían sin concesiones al líder de la 4T que les prometió, (esos políticos) ”se van a ir al carajo; el que no le tiene amor al pueblo no sirve para nada. Se van a ir al basurero de la historia”. Una ola de aplausos con gritos de apoyo golpea los tímpanos de los presentes.

El mensaje no tenía nombre u apellido pero fue entendido por todos. Incluso, al final de la ceremonia algunos de los pretensos, marcados por la desconfianza, comentaban para ratificar que no estaba dirigido a ellos: yo lo saludé, a mi me dijo que bueno que viniste, me abrazó y me alentó, etc. También decían, su discurso era contra fulano y mengano, nunca para los de la voz.

El evento de AMLO, que en ningún momento perdió su objetivo, un encuentro con los pueblos originarios de esta región de Guerrero, fue aprovechado por los pretensos de siempre que dicen ya ser candidatos de Morena al gobierno de Guerrero por tener la venia del Señor Presidente. Sí , eso dicen.

Ellos vinieron aquí y buscaron acercarse al Tlatoani, como llamaron a AMLO, innumerables veces los dirigentes indígenas nahuas que tomaron la palabra. Y también para hacer visible la invisibilidad de su supuesta cercanía con el nuevo gobierno que dice ser del pueblo y para el pueblo.

Allí andaba Luís Waltón que llegó una hora antes, sorteó algunas cercas metálicas tendidas por los servidores de la nación, finalmente fue rescatado por el equipo del gobernador de Guerrero y trasladado a una improvisada oficina de la dependencia indígena donde se realizó el evento masivo.

Dicen que lo invitó el gobernador del estado, Héctor Astudillo, que también hacía tiempo, tomando café o agua ahí, esperando al presidente de la República con su más estrecho equipo de colaboradores.

Allí estaba Erika Lührs, Mario Moreno, Alicia Zamora, Héctor Apreza, Javier Taja, Carlos de la Peña, Tulio Pérez Calvo y Alejandro Bravo. Además, Raúl Gonzalez Villalba y el presidente municipal de Tlapa, quien pagó la cuota de los platos rotos de su mal gobierno que le cobró la gente con sonoros abucheos.

Perdido entre la multitud, soló con su corazón, Alberto López Rosa. Felix Salgado Macedonio, con su camionetota, sin portar el carísimo reloj de pulsera que dió a conocer el periódico Reforma, acompañado del diputado local Ceferino Gómez, al final del evento, a la salida, fueron a saludar al gobernador Héctor Astudillo a quien le pidió verlo más tarde. El gobernador, correspondió, “yo te hablo más tarde” y remató “somos muy buenos amigos”.

El delegado federal Pablo Amilcar Sandoval, antes de la llegada de AMLO, desactivó las protestas de los priistas de Antorcha Campesina que amenazaban con boicotear la visita del presidente sino se cumplía con sus exigencias económicas o beneficios que les daba el partido tricolor.

Amilcar Sandoval les dijo que eran libres de manifestarse siempre que lo hicieran de forma pacífica y respetuosa. AMLO llegó al evento sin contratiempos.

Al final, el mejor tratado por el Presidente de la República fue el gobernador Astudillo, le dijo que es su amigo , lo tuteo (“le voy a decir a Hector que pongan la mitad. Y si no tienen nosotros le prestamos) cuando habló sobre un incremento a apoyos, y se comprometió a terminar e integrar el Hospital Regional de Chilapa al sistema del IMSS.

Un evento de porras, abucheos, música y discursos, algunos de los presentes llevaban su propio equipo y jugaron en terreno disparejo hasta que el comandante gritó, regañó y mandó a parar.

La diversión seguirá este domingo en Tlapa. Seguramente habrá más regaños porque los pretensos amenazan con sus equipos estar allá, andan desatados, locos para amarrar.