Mar de Fondo

Galimatías 

Por Alfonso Juárez Serrano

Acapulco, Guerrero.- No hay claridad en lo que ocurrió en Culiacán, Sinaloa, el pasado jueves.

Terror y zozobra es lo que queda en el imaginario colectivo de los mexicanos y principalmente en los sinaloenses que padecieron la violencia e inseguridad en carne propia.

Confusión y desorden para comunicar fue y es la constante de las autoridades gubernamentales.

Pudiéramos considerar que un mal operativo –reconocido por la administración federal- trajo como consecuencia la toma de decisiones difíciles que a la postre generó diversas críticas.

La incompetencia federal nos ha dejado mal parados ante un grupo de mexicanos que han apostado al terror en vez de la unión.

La división del país entre los que defienden a unos (Gobierno federal) y a otros (narcotraficantes) solo abona a la falta de paz en México.

Aquellos que se distraen en dividir a la sociedad entre “izquierdas y derechas” no procuran lo importante. No ponderan a la sociedad como un conjunto de seres humanos con pensamientos distintos, pero con un fin en común que es el bienestar.

Caer en la lucha intestina de defender a un nombre y a un proyecto solo tiene como consecuencia el encono, la rabia y el enojo que es a su vez violencia.

Es tiempo de enfocarnos en una visión de unidad, de comunidad.

Hacer Comunidad es entender al otro en su diferencia y con ello crear un discurso de entendimiento para el desarrollo pleno.

Entendernos los unos y los otros es una tarea que ayudará a erradicar a aquellos quienes apuestan por dividirnos para tener en el conflicto un caldo de cultivo que les perpetúe en el poder.