Qué triste decirnos adiós… en el homenaje a José José

Ciudad de México.- Con aplausos, llanto y sus exitosas melodías, despiden en Bellas Artes al Príncipe de la canción, José José.

Al exterior e interior de la explanada en donde se realiza el homenaje a El Príncipe de la canción, amigos, músicos, familiares y el pueblo mexicano lo despiden escuchando sus más preciadas composiciones.

La Orquesta Sinfónica Nacional que dio inicio al homenaje con La nave del olvido seguido de El triste hicieron que se rompiera el llanto en la explanada.

Once días después de su muerte, el pasado 28 de septiembre a la edad de 71 años (1949-2019), el cantante, intérprete internacional y también actor mexicano, conocido como el Príncipe de la Canción, recibió un homenaje en un cortejo fúnebre donde estuvieron presentes el féretro con sus cenizas repartidas entre Estados Unidos y México.

En punto de las 10:14 horas, el Cuarteto Saloma arrancó el programa del homenaje Qué triste fue decirnos adiós, pero no fue hasta media hora después que al escucharse La Nave del Olvido, uno de sus mayores éxitos, Anel Noreña, su ex esposa, acompañada de José Joel y Marisol, ingresaron al vestíbulo del Palacio de Bellas Artes, e inmediatamente detrás un féretro dorado que contenía los restos del cantante.

Desde temprana hora, fanáticos y no fanáticos, mujeres, hombres de todas las edades, jóvenes, familias enteras se dieron cierta para formarse en las inmediaciones del máximo recinto cultural del país y poder entrar por unos segundos para darle decirle a José José: “Qué triste fue decirnos adiós”.

Organizado por el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Cultura, Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), con la intervención de la Cancillería y el gobierno capitalino, el Príncipe de la Canción, el Rey sin corona fue despedido por cientos, miles de seguidores de un personaje que dejará un legado de música popular mexicana por su fuerza y profunda interpretación que ha dejado más de una vivencia por generaciones.

José José murió lejos de México, pero parte de sus restos fueron regresados al país que lo vio nacer, para quedar así preso no en un féretro en las redes de sus canciones populares y en el gusto de los mexicanos.

Tras su muerte envuelta en polémica y diferencia familiar, finalmente sus hijos Sara Sosa, José Joel y Marisol decidieron repartir sus cenizas entre dos países, México y Estados Unidos, donde el pasado viernes en Miami.

Por: Quadratín Guerrero