Crónica de un simulacro de protección civil en la Cámara de Diputados

• Muestran equipo de avanzada para rescates

06-06-2019.- En uno de los accesos del Palacio Legislativo de San Lázaro, una persona era extraída de un automóvil accidentado. Los efectivos del cuerpo de bomberos de la Cámara de Diputados, mediante el uso de las llamadas “quijadas de la vida”, su adiestramiento y técnicas de rescate, cortaban y separaban láminas y fierros retorcidos del vehículo para liberar al sujeto en riesgo.

Después de rescatada la persona y puesta a salvo a una distancia prudente, el automóvil comenzó a desprender humo a causa de un incendio, que fue sofocado por el personal de vulcanos de este recinto, quienes emplearon espuma A-FFF y una manta ignífuga, técnicas modernas para controlar conatos de fuego.

El accidentado recibió los primeros auxilios del personal del Servicio Médico de la Cámara de Diputados. Determinaron que requería atención especializada, por lo que era urgente su traslado a un nosocomio de alta especialidad.

Luego de solicitar un transporte aéreo, el herido fue inmovilizado en una camilla y subido a una ambulancia con equipo de terapia intensiva para estabilizarlo mientras era llevado al lugar donde aterrizaría un helicóptero con capacidad de transportar heridos y pacientes que requieren de traslados rápidos.

El helicóptero aterrizó en el campo de futbol de la Cámara de Diputados, donde ya era esperado por personal de Protección Civil de San Lázaro.

Paramédicos cargaron la camilla en la que llevaban al herido y llegaron hasta la nave que se encontraba ya en el suelo y con las alas rotatorias girando. Entregaron al paciente a los técnicos de urgencias del helicóptero, quienes montaron y aseguraron la camilla en menos de un minuto, para emprender el vuelo con rumbo al hospital indicado.

En otro punto, un grupo de niños se arrastraban para no inhalar el humo que ocasionaba un incendio del cual no identificaban qué lo originaba. Mientras buscaban un lugar seguro, pasaban entre muebles y libraban obstáculos, tratando de no respirar los tóxicos, a la vez que indagaban dónde habría una luz que les indicara la salida.

El fin era conocer qué acciones se deben tomar cuando por alguna causa, niños o adultos, quedan atrapados en espacios cerrados donde ocurre un incendio.

Si usted piensa que esto ocurrió, le voy a decir que sí y no. Sí, porque sucedió como parte del simulacro de accidente, incendio y evacuación de herido, y a niños que entraron a “La Casa de Humo” en la “Exhibición de material y equipo de atención a la emergencia”, de la Séptima Jornada de Protección Civil, celebrada en la Cámara de Diputados. Y no, porque no fue real.