Ometepec el bello y pobre nido con algunos ranchos «Ramo 33»

Por Misael Habana de los Santos.

Ometepec, Guerrero.- “Que siga y que siga el gusto…” cantan y bailan los exitosos ganaderos de esta región de la Costa Chica en la “Expo Feria Ometepec 2019” que se realiza en el idealizado bello nido.

Bello y pobre nido dice la gente, lugar al que han cantado poetas vernáculos y ligado inexorablemente a las imágenes del pasado, el rezago social, al cacicazgo.

La mancha de cemento de la ciudad, arquitectura de nuevos ricos, se empecine monstruosa en auto exaltar su supuesto buen gusto, bonanza y modernidad pero no aplasta la desgracia de una sociedad en su mayoría pobre y rezagada.

 

Cerca del lugar donde se realiza la feria, sobre lo que llaman Bulevar, la vegetación se desmaya borracha de Sol y falta de agua.

Tres gasolineras a escaso cincuenta metros cada una, con gasolina más barata que en Acapulco, son mensajes de la cerrada competencia entre el minúsculo segmento de poder que controla la economía y la vida política aquí.

Así compiten entre ellos, cuchillo en boca, en cada uno de las dos actividades económicas en las que participan, la ganadería, el comercio y política.

Todo es exterior aquí, pues al fin y al cabo de eso se trata este evento, donde los ricos muestran, presumen, ostentan: sus riquezas, su dinero, su poder, su ropa, sus vacas, sus mujeres, sus críos… es una exposición.

Por acá los Aguirre, por acá los Navarrete, Zapata, Justo, Arizmendi, Montalván, apellidos lustrosa heráldica pulida con aspereza y ligados al dinero, a la política o viceversa.

Los expositores son ricos ganaderos y conocidos políticos de la zona. Familias tradicionalmente ganaderos y tradicionalmente políticos, donde dinero público, negocio privado y política, una cosa u otra no se crean, se apropia, se destruyen, se transforma.

Aunque parezca un chiste de mal gusto, doloroso, un paisano pone el adjetivo apropiado a la nomenclatura cerril de algunas de estas fincas productoras de ganado vacuno.

“Solo faltó que junto al nombre de los propietarios se coloque Ranchos Ramo 33”, dijo uno de los asistentes.

El humor cobra sentido, tiene explicación para los curiosos que construyen hipótesis sobre el origen de la riqueza y la administración pública, aunque no todos.

“¿Por qué hay mucha riqueza en Ometepec? Será por qué hay mucha agua, pastura, ganado”, dice entre pregunta y respuesta el figueroista Héctor Vicario Castrejón levantando la voz para que lo escuchen los que se encuentran en el pequeño círculo.

Estamos esperando el arribo del Gobernador Héctor Astudillo Flores a la entrada del evento y allí se encuentra el Senador Manuel Añorve Baños; el presidente municipal de Ometepec, Efrén Adame Montalván y otras dos personas cercanas al añorvismo.

“¿Riqueza en Ometepec? La de unos cuantos. La de menos del 10 por ciento de la población, mientras indígenas, mestizos y afro descendientes viven en pobreza y en extrema pobreza” le digo.

Las estadísticas y las investigaciones sociales hablan también de un amplio sector burocrático, de maestros y trabajadores de organismos públicos que trabajan aquí, en dependencias creadas durante los dos gobiernos de Ángel Aguirre Rivero, personaje indisociable de la tragedia y bonanza de este lugar.

En los stands de los ganaderos, se muestran ricas viandas, bandas de música, que hacen trabajar las glándulas salivales aún de los sobrealimentados, ellos muestran su éxito.

Mientras tanto, los indígenas amuzgos u afro descendientes, trabajan, alimentan a los actores principales de este dramático culebrón, las bestias, que recuerdan «María Isabel o El Derecho de Nacer».

En uno de las carpas aledañas al lugar donde se realiza la inauguración oficial del evento, los hermanos del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, defenestrado por los sucesos de Iguala donde grupos delincuenciales en coordinación con policías y militares desaparecieron a 43 estudiantes de La Normal de Ayotzinapa.

El profesor en activo Delfino Aguirre Rivero y “el ingeniero” Carlos Mateo Aguirre Rivero, acompañados por el secretario de Cicaeg, Javier Taja, platican y disfrutan un whisky en las rocas, más tarde, el funcionario les abre paso para que saluden al Mandatario estatal a su paso.

El Gobernador previamente había entregado una ambulancia al gobierno municipal y reconocido públicamente al subsecretario de ganadería, Obdulio Molina, quien recibió aplausos de los presentes.

Si se tiene en cuenta la historia reciente del evento, me dice un ometepequense, esta es la primera aparición pública de Carlos Mateo Aguirre Rivero, en una Expo feria después de que su hermano dejara de ser Gobernador y procesado por el desvíos de cerca de 250 millones de pesos de dinero público a cuentas bancarias privadas.

En conversación informal, Carlos Mateo rechazó que la secretaria de finanzas del gobierno municipal de Adela Román en Acapulco, Soraya Benitez Radilla, sea una cuota de poder al aguirrismo o dependa directamente de él.

El gran ausentes en la Feria es el artífice de su esplendor, Ángel Aguirre Rivero, quien según sus seguidores desde el pasado fin de semana se encuentra en su domicilio de esta ciudad atendiendo a miembros de su grupo político.

Hoy se pudo ver al dirigente del PRD, Ricardo Barrientos, conversando con Humberto Zapata Añorve y José “El Güero” Alonso Gutiérrez, ex director de Saneamiento básico con Luis Walton y Evodio Velázquez, este último lo acusó de vender camiones de basura en buen estado como chatarra.

Antes se vio recorriendo la feria a Armando Añorve “Pocho” con “El Güero” Alonso.

Algunos entrevistados dicen que la Feria de los ricos, como le llaman, ya no es igual cómo las que hizo Aguirre quien trajo ”grandes artistas”, las transmisiones de televisión, “el esplendor gratuito”, todo pagado con recursos públicos de los guerrerenses para celebrar a Ometepec, su tierra.

La actual secretaria de cultura federal, Alejandra Fraustro, en su tiempo aquí en Guerrero, a manos llenas movilizó eventos culturales y espectáculos musicales de grupos comerciales, hacia esta población, en cualquier época del año para complacer al gobernador.

Desde entonces, “ya nadie, ya nada es igual. Todos hemos cambiado” dice una mestiza mientras un indígena, calzón y cotón que alguna vez fue blanco, le bendice con el agua bendita después de recibir diez pesos de limosna. “Que dios le dé más y le aumente su salud “ le dice el anciano.

Trascendió que el próximo domingo en el rancho “El Pantano”, propiedad del ex gobernador Aguirre, éste festejará su cumpleaños con todos su grupo político y seguidores donde se “echará la casa por la ventana” y que de alguna forma será el inicio de “campaña” rumbo a la alcaldía de Acapulco aliado con MC, PAN, PRD y PRI.