El indiscreto encanto de la oligarquía notarial guerrerense

Especial Acapulko tropikal/Misael Habana de los Santos Inicio/ Opinión 17:20 06 de febrero de 2019 Misael Habana de los Santos El indiscreto encanto de la oligarquía notarial guerrerense Para este sector social que se codea con lo más fifí de la oligarquía cevichera no ha pasado nada. Para ellos no hay transformación, ni primera, ni segunda, ni tercera, siguen siendo un gremio cerrado al escrutinio público, sin dejar de estar al servicio del poder en turno. Incluso, vinculados al poder político vigente, han hecho uso del poder ciudadano para gobernar sin dejar del todo su título nobiliario como fedatarios. Entran y salen del gobierno como Juan por su casa para volver a sus notarías, desde donde se realizan grandes negocios con el sector privado o gubernamental. ¿Quiénes son estos servidores públicos que habitan, sin darse cuenta, en una especie de closet de cristal, donde todos ven lo que hacen y en donde sólo ellos piensan que actúan en opacidad? Es un grupo de familias, siempre las mismas, bien ubicadas en el poder y al servicio del poder y que hereda notarías a sus descendientes como los sectores medievales empoderados, argumentando blasones y derechos de sangre divinos, dan fe de comportamiento ético y moral en un sistema social que los ciudadanos ya mandaron al basurero de la historia. En Acapulco el notariado lo manejan las siguientes familias: Pano, García, Hernández, Maldonado, Amor, Aguirre, Robles, Utrillas, Rivero, Ochoa, Salgado. No más. Los llamados notarios públicos, entre otras cosas, hacen los siguientes negocios: otorgan poderes para actos de dominio, poder para vender bienes, para apropiación de bienes intestados, bienes abandonados, sobornos para escrituración masiva, enderezar testamentos, permitir falsificación de firmas en cualquier tipo de escrituración, avisos preventivos para evitar embargos, etcétera. Todo tipo de trabajo notarial en Acapulco, dicen los que conocen al gremio por dentro. Por ejemplo, apropiarte de una propiedad en Las Brisas abandonada por su propietario puede tener un costo de 10 millones de pesos. Todo depende de la propiedad y del lugar en que se encuentre, al menos un 10 por ciento es el pago del cliente por el servicio. Los notarios tienen un nivel de vida alto, conviven con el jet set y se relacionan con gente de mucho dinero por un poder que le otorga el Estado para hacer un servicio público. Poseen yates, condominios y residencias lujosas por doquier, incluso fuera del estado y el país. Quienes los tratan y conocen, dicen que entre ellos no se quieren, se odian y pueden apuñalarse por la espalda, aunque frente a frente se besen y se digan que se aman. Mantienen entre ellos una especie de amores perros, una relación dulce, amable, afectiva, destructiva y una obsesión irrefrenable frente al dinero. Hacen vida social juntos y simulación. “No hay peor enemigo de un notario que su otro yo”. Se roban clientes, aliados y negocios. Por dinero, dicen, hacen lo indecible. Algunos, los menos, son cultos, la mayoría presume de mucha cultura “pero si golpeas su cráneo con un tic tic…y preguntas si hay alguien ahí. Lo más seguro es que no responda nadie”, dice el trabajador de una notaría. Las notarías son atendidas por hijos o empleados de confianza, el jefe sólo firma y cobra, desde algún lugar donde vacaciona en el extranjero vía WhatsApp. Ellos, los notarios, no atienden, atienden los hijos, sus herederos… los próximos notarios. En Acapulco hay 19 notarios, peleadísimos, aunque la ley dice que sólo trabajes en tu distrito notarial… hay notarios gaviotas y que andan volando en todos los municipios donde hay dinero. Por ejemplo, un notario de Ometepec puede escriturar propiedades en Zihuatanejo o Acapulco y hacerle la competencia desleal a su colega. Por ejemplo, son tres notarías las que llevaban la escrituración, al menos hasta la anterior administración federal del Infonavit y Fovissste (Ochoa, Nozari y Pano). Los notarios son amos y señores de Catastro y Registro Público de la propiedad. Los funcionarios públicos municipales están a su servicio para obtener descuentos en bases catastrales y rapidez en trámites. Afirman aspirantes a las disputadas notarías en Guerrero, que se han pasado la vida como empleados públicos que cumplen los requisitos para ser notario, que en Estado de México es “más difícil” obtener una patente que en Guerrero, “aquí sigue siendo una decisión política que una oposición de méritos y conocimientos académicos”. Notarios consultados aseguran que la actual presidenta del notariado, Samantha Salgado, nunca trabajó en una notaría, sin embargo, su abuelo, el notario David Muñoz Rosa, renunció a la patente para dejárselo a ella en tiempos del gobernador Zeferino Torreblanca Galindo. “Los notarios pueden ser altos funcionarios del gobierno federal, estatal y sus notarias funcionando, atendiendo casos como si nada, con una “legal” asociación con otro fedatario, “como un favor entre amigos. Hoy por mi mañana por ti”. ¿Podrá un notario público resistir un cañonazo de 50 millones de pesos, por ejemplo, de un narco que quiera registrar una propiedad? ¿Informará de esta irregularidad a las autoridades respectivas? Hoy y mañana, mediante exámenes, eso dice la convocatoria, 10 aspirantes guerrerenses buscarán una jugosa patente notarial que les pondrá en las manos y para toda la vida, el jugoso negocio de la de dar fe pública.